Se suele atribuir la paternidad del término «leyenda negra» a Julián Juderías, pero el origen real del término es desconocido. Por lo menos Emilia Pardo Bazán y Vicente Blasco Ibáñez emplearon el término en el sentido actual antes que Juderías,1 pero sería Julián Juderías su gran difusor y quien describe el concepto en 1914 en su libro La Leyenda Negra como:
[...] el ambiente creado por los
relatos fantásticos que acerca de nuestra patria han visto la luz
pública en todos los países, las descripciones grotescas que se han
hecho siempre del carácter de los españoles como individuos y
colectividad, la negación o por lo menos la ignorancia sistemática de
cuanto es favorable y hermoso en las diversas manifestaciones de la
cultura y del arte, las acusaciones que en todo tiempo se han lanzado
sobre España fundándose para ello en hechos exagerados, mal
interpretados o falsos en su totalidad, y, finalmente, la afirmación
contenida en libros al parecer respetables y verídicos y muchas veces
reproducida, comentada y ampliada en la Prensa extranjera, de que
nuestra Patria constituye, desde el punto de vista de la tolerancia, de
la cultura y del progreso político, una excepción lamentable dentro del
grupo de las naciones europeas.
La segunda obra clásica del tema es Historia de la Leyenda Negra hispano-americana de Rómulo D. Carbia.
Si Juderías hizo más hincapié en la vertiente europea de la leyenda, el
argentino Carbia se centra en su vertiente americana. Así, para Carbia,
dando una definición más extensa del concepto:
[...] abarca la Leyenda en su más
cabal amplitud, es decir, en sus formas típicas de juicios sobre la
crueldad, el obscurantismo y la tiranía política. A la crueldad se le ha
querido ver en los procedimientos de que se echara mano para implantar
la Fe en América o defenderla en Flandes; al obscurantismo, en la
presunta obstrucción opuesta por España a todo progreso espiritual y a
cualquiera actividad de la inteligencia; y a la tiranía, en las
restricciones con que se habría ahogado la vida libre de los españoles
nacidos en el Nuevo Mundo y a quienes parecería que se hubiese querido
esclavizar sine die.
Rómulo D. Carbia, Historia de la leyenda negra hispano-americana (1943)3
Después de Juderías y Carbia, muchos otros autores han definido y empleado el concepto.
En 1944, el American Council on Education, preocupado con el sesgo antihispano del sistema y el material educativo en EE. UU., definió el concepto en un largo informe como:
The "Black Legend" is a term long used
by Spanish writers to denote the ancient body of propaganda against the
Iberian peoples which began [sic] in sixteenth century England and has
since been a handy weapon for the rivals of Spain and Portugal in the
religious, maritime, and colonial wars of those four centuries.
La leyenda negra es
una expresión usada por escritores españoles para designar la antigua
propaganda contra los pueblos iberos, que empezó en el siglo XVI en
Inglaterra y ha sido desde entonces un arma para los rivales de España y
Portugal en las guerras religiosas, marítimas y coloniales de aquellos
cuatro siglos.
Philip Wayne Powell en su libro Tree of Hate (1971) define la Leyenda negra básicamente como la creencia de que:
The basic premise of the Black Legend
is that Spaniards have shown themselves, historically, to be uniquely
cruel, bigoted, tyrannical, obscurantists, lazy, fanatical, greedy, and
treacherous; that is, that they differ so much from other peoples in
these traits that Spaniards and Spanish history must be viewed and
understood in terms not ordinarily used in describing and interpreting
other people.
La premisa básica
de la Leyenda Negra es que los españoles se han mostrado históricamente
como excepcionalmente crueles, intolerantes, tiránicos, oscurantistas,
vagos, fanáticos, avariciosos y traicioneros; es decir, que se
diferencian de tal modo de los demás pueblos en estas características
que los españoles y la historia de España deben ser vistos y
comprendidos en términos que no son empleados habitualmente para
describir e interpretar a otros pueblos.
Cuidadosa distorsión de la
historia de un pueblo, realizada por sus enemigos, para mejor
combatirle. Y una distorsión lo más monstruosa posible, a fin de lograr
el objetivo marcado: la descalificación moral de ese pueblo, cuya
supremacía hay que combatir por todos los medios.
Para el filósofo Julián Marías, la Leyenda Negra es un hecho extremadamente inusual a lo largo de la Historia Universal, y la describe del siguiente modo:
La Leyenda Negra consiste en que,
partiendo de un punto concreto, que podemos suponer cierto, se extiende
la condenación y descalificación de todo el país a lo largo de toda su historia, incluida la futura.
En eso consiste la peculiaridad original de la Leyenda Negra. En el
caso de España, se inicia a comienzos del siglo XVI, se hace más densa
en el siglo XVII, rebrota con nuevo ímpetu en el XVIII —será menester
preguntarse por qué— y reverdece con cualquier pretexto, sin prescribir
jamás.
Según William S. Maltby
la leyenda negra se sustenta sobre hechos reales, que aunque comunes a
las demás naciones, han sido totalmente distorsionados en el caso de
España:
The Black Legend may not constitute a
legitimate or justifiable point of view, but it is necessary to recall
that it is a legend and not a myth. It sprang, as legends do, from
actual events, and these cannot be ignored in the interests of
partisanships. Spaniards committed grave wrongs, but so did men of other
nations [...]
Quizás la leyenda
negra no constituya un punto de vista legítimo o justificable, pero es
necesario recordar que es una leyenda y no un mito. Nació, como todas
las leyendas, de hechos reales y estos no pueden ser ignorados por
intereses partidistas. Los españoles cometieron grandes errores, al
igual que hicieron los hombres de otras naciones [...]
Me encantó el blog, buen trabajo!!!
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